Lo bueno se amasa.
Aquí la pizza no es un trámite. Es lo que hacemos porque nos encanta: estirar la masa con las manos, ponerle salsa de más y esperar frente al horno como quien espera una buena noticia.
Cada pedazo sale hecho pa' que digas "uno más" con toda la confianza del mundo. Nosotros no te vamos a juzgar.